Los comicios de medio término en Estados Unidos suelen resultar desfavorables para los presidentes en ejercicio, y la relación entre la economía y la política se vuelve aún más evidente cuando los costos de la energía alcanzan niveles elevados. En la contienda de 2026, los precios de la gasolina registraron su mayor nivel histórico, situando a los partidos gobernantes bajo una presión adicional para defender su gestión.
Ya en la década de 1970, la crisis del petróleo vinculada al embargo de la OPEP tras la guerra de Yom Kippur provocó un aumento del 184 % del crudo, de 4,31 a 10,31 dólares por barril en marzo de 1974, y un alza del 32 % del precio de la gasolina a pesar de los controles federales. El presidente Gerald Ford, que asumió tras la renuncia de Nixon, lanzó la campaña "Whip Inflation Now" poco antes de los comicios de 1976, pero los republicanos perdieron 48 escaños en la Cámara y cinco en el Senado, y Ford fue derrotado por Jimmy Carter.
Carter enfrentó precios de gasolina sostenidos y una inflación del 9 % en 1978, lo que se tradujo en la pérdida de 15 escaños en la Cámara y tres en el Senado. La situación se repitió en 1980, cuando la combinación de precios de combustible duplicados y la crisis de los rehenes en Irán contribuyó a la derrota de Carter frente a Ronald Reagan. Durante la administración Reagan, la eliminación de controles y el aumento de la producción redujeron los precios del crudo y la gasolina, pero los republicanos siguieron perdiendo escaños en los comicios de 1982 y 1986.
En la primera gestión de Donald Trump, los precios del crudo subieron un 24 % y la gasolina un 22 % entre enero de 2017 y octubre de 2018; los republicanos perdieron 41 asientos en la Cámara en los comicios de 2018, aunque ganaron dos en el Senado. La era Biden estuvo marcada por la caída de la producción durante la pandemia, una caída del 40 % en la demanda de gasolina y, posteriormente, un aumento del 66 % del precio medio de la gasolina entre noviembre de 2020 y febrero de 2022. La liberación de reservas estratégicas en marzo de 2022 y otras medidas limitaron parcialmente el repunte, pero la inflación alcanzó el 9,1 % en junio y la gasolina llegó a 4,929 dólares por galón.
Durante el segundo mandato de Trump, el crudo retrocedió un 4,5 % y la producción subió 3,3 %, mientras la gasolina bajó a 2,98 dólares por galón. En febrero de 2026, la acción militar estadounidense contra Irán redujo drásticamente el tráfico de petroleros en el estrecho de Ormuz; el volumen de envíos se recuperó al 82‑92 % de los niveles previos a finales de septiembre, mientras las exportaciones de crudo del Oriente Medio se mantenían en torno a 24 millones de barriles diarios, superando los niveles anteriores al conflicto.